Por: Carlos Octavio Gomez Ballesteros – Presidente SMPB

Con muchísima preocupación así como lo expresa el periódico Vanguardia el día de hoy, vemos cómo pasa el tiempo y las autoridades no se
comprometen con el tema de la disposición final de los residuos sólidos en
Bucaramanga.

Desde la década del 2000 en la CDMB se viene estudiando
con profundidad el tema, pero es a los Alcaldes de cada una de las
poblaciones, los que tienen la obligación de prever esta situación.

Las propuestas en su momento

Finalizando esa época se presentó un estudio de la Universidad Industrial de Santander (UIS), en el cual se proponían 5 lugares como viables para establecer allí el nuevo sitio de disposición final. Me acuerdo de Chocoa (el más apto), Chocoita, Peñas, y otros dos menos viables.

Se licenció Chocoa y fue objeto de acciones judiciales de la época que lograron frenar la obra de construcción que ya iba bien adelantada con las vías y las celdas ya hechas con tan solo acabar de instalar las mallas y capas impermeables, todo por las riñas políticas y de poder.

Luego apareció otro sitio en La Uribe, vía a Sabana de Torres, el cual fue descalificado muy rápido. Como conocedor del tema y habiendo hecho un diplomado sobre la materia en EEUU, convoqué a varios empresarios Santandereanos para proponerles construir una planta de compostaje que a mi juicio es lo más razonable y viable.

La propuesta luego de un estudio serio, arrojó como resultado que importando una maquinaria desde Bélgica, tenía una tasa de retorno para los inversionistas, de 20 años, lo cual no es negocio para particulares, este tema es de manejo del Gobierno. Es decir que instalar en el año 2012 una planta de reciclaje ytransformación de residuos sólidos en compost, en Bucaramanga tenía un costo de 15.000 millones para una capacidad de la época de 800 toneladas diarias.

Esa era una cifra que deberían invertir todos los alcaldes interesados en disponer sus residuos y que podía funcionar en el mismo carrasco. Hoy en día puede valer el doble, pero aun es viable siempre y cuando no existan intereses de los gobernantes en ir en el negocio indirectamente a través de terceros o de familiares.

No se necesita contratar muchos estudios, simplemente ir y mirar cómo funciona una similar en otro País desarrollado y tener la disposición de hacerla sin meterle malas intenciones sino lo que debe existir: honestidad en las actuaciones gubernamentales. Algún día un gobernante pulcro lo hará, a eso aspiramos los ciudadanos de bien que conformamos la Sociedad de Mejoras Públicas de Bucaramanga.


Atentamente,

CARLOS OCTAVIO GOMEZ BALLESTEROS