Por: Alfredo Serrano Carreño – @alfresgol – SMPB

(Las palabras expresadas por nuestros columnistas son de libre opinión y de responsabilidad propia del autor que no compromete a la SMPB)

Salida en falso del Bucaramanga, la que llaman “El equipo del Pecoso”,  que cayó 1-2 ante Atlético Nacional en el Estadio Atanasio Girardot. Se nota que el Leopardo es un equipo en formación, que Fernando Castro, el DT, hace lo posible por darle una estructura nueva al equipo que semestre tras semestre se tiene que re inventar. Por ahora es solo eso, construcción, falta trabajo, que se conozcan los jugadores y por supuesto más cuota de sacrificio de jugadores como Jonathan Estrada (#21) y  Yulián Anchico (#5 – capitán).

 

Sin dudarlo, el partido lo dominó el equipo paisa, sin embargo, el trabajo, la pizca de suerte también si se quiere, hizo que el Bucaramanga pudiera aspirar a traerse el punto desde Medellín (recordemos que el año pasado en esa misma cancha ante el mismo club, Bucaramanga se trajo un 7-0).

 

En el minuto 6 vino la primera jugada, polémica además, con el gol de Luís Carlos Ruiz de Nacional totalmente con la ayuda de la mano, descarada mano que el jugador del verde paisa intentó burlar, por fortuna ante la falla del central Hervin Otero y su asistente número 2 quienes no lograron sacar adelante la decisión, fue el cuarto árbitro quien advirtió el gol con la mano que permitió, con acierto, que se hiciera justicia, eso si, sin la necesidad del famoso VAR.

 

Al minuto 15 vino la jugada por costado derecho de Nacional, centro y cabezazo en limpio de Luis Carlos Ruiz, esta vez si un buen impacto de cabeza, ante la mirada como primer espectador del defensor del Bucaramanga Martín González,  después de eso vino una serie de jugadas totalmente desperdiciadas de Nacional, para dejar el primer tiempo 1-0.

 

En la segunda etapa, Bucaramanga salió más ordenado, confuso en las ideas de ataque pero mejor organizado en el fondo, en una jugada con pase al vacío al Tiburón Romero, vino la falta que le valió el penal para Atlético Bucaramanga, cobró el mismo ex Once Caldas y Alianza Petrolera para convertir el 1-1 ante las manos gelatinosas del buen portero Franco Armani, habla bien del cobro de Romero, buena potencia.

 

Pero al equipo de Pecoso le faltó el centavo para el peso, en el último minuto de juego se dio la jugada de remate desde fuera del área por parte de Aldo Leao Ramírez que soltó el arquero Alejandro Otero y le quedó a Dayro Moreno que no perdonó esta vez y dejar las cosas 1-2 a favor del vigente campeón del fútbol colombiano y de la Copa Libertadores de América.

 

Falta mucho para organizar el equipo, sin embargo con el regreso del leopardo a su casa: El Estadio Alfonso López, remodelado, con nuevo tapete, camerinos, flores, silletería, jacuzzis y demás detalles, se espera una campaña que supere lo realizado en los dos últimos torneos.